Lo que nuestro inconsciente colectivo piensa de las manualidades ¡manchan! a los niños y a la casa, conllevan uso de herramientas o substancias potencialmente peligrosas, solo sirven para tener a los niños ocupados, no desembocan en un oficio de provecho, los artistas son unos muertos de hambre, etc. pesa mucho, y ese peso nos aleja de inculcarnos, inculcarles a nuestros hijos hábitos creativos sanos que nos les van a ayudar muchísimo en nuestra su vida. Crear no es perder el tiempo, pero si es todas estas cosas:
- Poner en funcionamiento simultáneamente los dos hemisferios cerebrales
- Aprender a enlazar informaciones diversas, favoreciendo lo interdisciplinar
- Ejercitar la motricidad fina que repercute directamente creando mayores conexiones neuronales (lo que llaman la plasticidad cerebral)
- Saber acceder al subconsciente y procesar o digerir su contenido (que no siempre son cuentos de hadas y unicornios arcoíris, muchas veces retiene emociones traumáticas que no ha sabido entender)
- Trabajar y hacer crecer la imaginación
- Saber materializar ideas abstractas en lo concreto
- Conocerse a uno mismo y saber cómo funcionan sus sentidos
- Entender empíricamente que con práctica se mejora
- Buscar activamente la belleza
- Aprender a valerse por uno mismo
- Empoderarse y confiar en que podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos con nuestras manos
- Algo divertido que nos hace aprender jugando
- La esencia del nuevo paradigma educativo