La pintura estimula la comunicación, la creatividad, sensibilidad, y aumenta la capacidad de concentración y expresión de los niños. Será por eso que la pintura está también indicada en los tratamientos terapéuticos de los niños. Con la pintura se disminuye la ansiedad y se amenizan los miedos y las expectativas. A través de un pincel o de otra herramienta, los niños expresan sus inquietudes y sus emociones, se tranquilizan y serenan. Y al mismo tiempo, desarrollan sus gustos y perfil artísticos. En resumen, la pintura es beneficiosa para los niños porque:
- Ayuda en el desarrollo de su individualidad y de su autoestima.
- Fomenta una personalidad creativa e inventiva.
- Desarrolla habilidades para resolución de problemas.
- Organiza sus ideas.
- Estimula su comunicación. La hace más efectiva.
- Favorece la expresión, la percepción, y la organización.
- Desbloquea la creatividad.
- Favorece la expresión de los sentimientos.
- Serena y tranquiliza.